Se discute la inoperancia del sistema de transporte, donde la reducción de frecuencias por parte de los empresarios lleva a la disminución de unidades y personal.
Se señala que, al solicitar un aumento de frecuencias, las empresas argumentan no tener los empleados ni los colectivos disponibles debido a medidas previas de reducción de gastos.
Se critica la falta de previsión y la incapacidad de las autoridades para anticipar y solucionar estos problemas de manera efectiva.
La situación demuestra un círculo vicioso donde la falta de inversión y planificación resulta en un servicio deficiente y la imposibilidad de responder a la demanda.