Una ex empleada de la peluquería describe un ambiente caótico, malas condiciones laborales y discriminación por parte del dueño, quien era "gordofóbico".
Señala que a los influencers no los atendía el dueño, sino los empleados, y que los productos utilizados eran de baja calidad para justificar los altos precios. Menciona a Cintia Fernandez como insoportable y a Candice Nelly como una buena experiencia.