El partido entre España y Bélgica en el Mundial fue un encuentro muy disputado, con un penal dudoso que generó controversia. La victoria de España por 2 a 1 se definió sobre el final, en parte debido a errores de los arqueros.
El primer gol de España, anotado por Ruiz, llegó tras un rebote de Courtois, quien luego se lesionó, afectando el desempeño de Bélgica. A pesar de las dificultades, Bélgica intentó remontar, pero España también buscó mantener la posesión y asegurar el resultado.
La lesión de Courtois y la entrada de Lamez recordaron situaciones similares en mundiales pasados. El partido tuvo momentos de tensión y análisis táctico, con ambos equipos buscando imponer su juego.