Se reporta escasez de combustible en Moscú, con largas filas de vehículos en estaciones de servicio de Rosneft. La crisis se atribuye a ataques contra refinerías y ha provocado desabastecimiento en más de la mitad de las regiones rusas.
El gobierno ruso implementó una prohibición a las exportaciones de combustible y autorizó la circulación de gasolina Euro 3. Los precios de la gasolina y el diésel han aumentado significativamente en la primera semana de julio.