Se describe la rutina de entrenamiento de la Selección Argentina en un período de poco descanso entre partidos, calificándola como una "activación" más que un entrenamiento intenso.
El objetivo principal es cuidar a los jugadores y facilitar su recuperación física, complementando con ejercicios tácticos y de pelota parada, pero sin exigir un gran esfuerzo físico.
Se menciona la importancia de esta estrategia para llegar en óptimas condiciones al próximo partido contra Suiza.