Se profundiza en el análisis de las bandas criminales y su modus operandi. Se diferencia tres modalidades de robo en viviendas: la entradera (al entrar o salir de casa), el escruche (en ausencia de moradores) y el robo en madrugada (con moradores presentes), siendo este último el más peligroso.
Se describe cómo estas bandas obtienen información, a menudo a través de "empleados infieles" o "falsos vendedores ambulantes", para identificar a sus víctimas, especialmente adultos mayores. Se señala que el objetivo principal suele ser obtener dinero, joyas o la jubilación, y que 9 de cada 10 robos a adultos mayores son resultado de inteligencia previa.