En Kansas City, se buscó a un suizo para conocer su perspectiva sobre el partido contra Argentina. La búsqueda inicial incluyó investigar embajadas y consulados, hasta que finalmente se encontró a Andrés.
Andrés, un personaje descrito como espectacular y con muy buena onda, se mostró sorprendido al enterarse de que el chocolate suizo no se estaba vendiendo en algunas partes de Argentina. Se le aplicó la cábala del "quiricocho" para desearle suerte a Argentina en el partido.
Se destaca la historia de Andrés como un personaje simpático y la conexión entre el chocolate suizo y el mundial, mostrando cómo se vive la previa del encuentro desde diferentes perspectivas en la ciudad sede.