Paula Robles mantiene su silencio ante el escándalo que involucra a su hija Juana Tinelli, evidenciando una postura de reserva.
El gesto de no hablar es interpretado como una forma de no agravar la situación, a diferencia de otras figuras mediáticas que han opinado al respecto.
Se recuerda que Robles siempre ha sido reservada con su vida privada y ha evitado la exposición mediática, incluso cuando se la ha nombrado directamente.