A pesar de que el incendio se limitó a un departamento del segundo piso, el humo se propagó a otros sectores del edificio, generando alarma entre los residentes. Algunos vecinos del contrafrente reportaron la entrada de humo en sus viviendas, mientras que otros departamentos, incluso en el mismo piso, no se vieron afectados directamente por las llamas.
La situación causó caos y miedo, especialmente considerando que el incidente ocurrió durante la madrugada. Los vecinos describieron el despertar con gritos y el olor a humo filtrándose por puertas y ventanas, lo que llevó a decisiones de autoevacuación o a seguir las indicaciones de los bomberos para garantizar su seguridad.