El gobierno de Estados Unidos impuso nuevas sanciones contra Irán en respuesta a los recientes ataques a barcos comerciales en el Estrecho de Ormuz. Las sanciones apuntan a un facilitador financiero iraní y a casas de cambio clave que manejan fondos para bancos sancionados.
El Departamento del Tesoro, a cargo de Scott Besant, lidera la medida, buscando desmantelar la red financiera que apoya al régimen iraní. Estas acciones se dan en un contexto de tensión en la región y fluctuaciones en el precio del petróleo.
En el plano económico, se reportaron caídas en los contratos de futuro del petróleo Brent y WTI. Los mercados internacionales mostraron un comportamiento mixto, con subas en Asia y Europa, pero caídas en algunos índices de América Latina, como la bolsa de Santiago de Chile.