El Departamento del Tesoro de Estados Unidos revocó la licencia que permitía a Irán vender su petróleo a nivel internacional. Esta medida, efectiva hasta el 21 de agosto, corta abruptamente los ingresos iraníes.
Como respuesta, Irán ha atacado embarcaciones comerciales de países aliados de Estados Unidos, lo que a su vez provocó ataques estadounidenses contra ciudades costeras iraníes cerca del Estrecho de Ormuz.