Donald Trump afirmó que Estados Unidos está dispuesto a seguir negociando con Irán, pero reiteró que el alto al fuego entre ambos países ha terminado.
La tregua, que se inició el 8 de abril, puso fin a semanas de guerra tras el ataque israelo-estadounidense contra la República Islámica, pero se vio empañada por enfrentamientos menores.
Trump calificó a los funcionarios iraníes de "basura" y "gente enferma", acusando a Irán de tergiversar lo acordado en el protocolo de alto al fuego del 17 de junio.
El presidente estadounidense mencionó que hablaría con su emisario especial y su yerno, quienes han estado tratando con los iraníes, pero insistió en que depende de Teherán volver a la mesa de negociación.