El debate sobre la ruptura del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Ir\u00e1n profundiza en las causas y posibles consecuencias del reciente conflicto. Natalia Petinari se\u00f1ala que el acuerdo era inherentemente fr\u00e1gil, diseñado m\u00e1s para contener la crisis que para solucionarla, y que no abord\u00f3 temas cruciales como el programa nuclear iran\u00ed, las sanciones econ\u00f3micas o las relaciones regionales.
Carlos Federico Rukauf coincide en la imposibilidad de que el acuerdo funcionara debido a la divisi\u00f3n interna en Ir\u00e1n, apuntando a la Guardia Revolucionaria Isl\u00e1mica como responsable de los recientes ataques en el estrecho de Hormuz. Rukauf advierte sobre un posible fin de semana "terrible" para Medio Oriente, ya que Trump tiende a lanzar ataques los viernes para influir en la apertura de los mercados los lunes.
Ambos analistas coinciden en que el memorando no resolvi\u00f3 las cuestiones de fondo, como el enriquecimiento de uranio por parte de Ir\u00e1n o su intenci\u00f3n de controlar el estrecho de Hormuz. La postura de Trump, influenciada por acuerdos previos y la necesidad de mantener la popularidad, se enfoca en asegurar el tr\u00e1nsito libre del estrecho y evitar que Ir\u00e1n obtenga armas nucleares.
La falta de acceso de los inspectores de la OIEA a instalaciones iran\u00edes aumenta las sospechas sobre el programa nuclear, mientras que el New York Times reporta un enriquecimiento de uranio mayor al admitido por Ir\u00e1n. La situaci\u00f3n se complica a\u00fan m\u00e1s por las cr\u00edticas internas en ambos pa\u00edses hacia las posturas de sus respectivos gobiernos.