Estados Unidos atacó con bombardeos el perímetro de la única planta nuclear civil de Irán, ubicada en Boucher, según reportes de la televisión estatal iraní.
Irán calificó los ataques de "crimen de guerra flagrante", afirmando que tuvieron como objetivo infraestructuras civiles como puentes ferroviarios.
Por su parte, militares estadounidenses indicaron que los ataques alcanzaron unos 90 objetivos militares iraníes, incluyendo sistemas de defensa aérea y depósitos de misiles.