En Tucumán, el desayuno es un evento potente con opciones como tostón de lomito y queso, croissants rellenos y tradicionales tortillas. Se destaca la variedad y contundencia de las preparaciones locales.
Los precios de algunas de estas delicias se mencionan, con un croissant relleno de banana y Nutella costando 7.000 pesos y un café con leche 3.000. Comparado con Buenos Aires, los costos en Tucumán resultan más accesibles, con comidas como milanesa con puré o pollo rondando menos de 40.000 pesos para dos personas.
La conversación también abordó la eterna rivalidad entre la empanada tucumana y la salteña, con una preferencia por la tucumana a pesar de la inclusión de papa, que a uno de los panelistas no le convence en la salteña.