Las autoridades europeas, en colaboración con Europol y la OLAF, desarticularon dos redes delictivas internacionales con sede en España dedicadas al contrabando y la falsificación de cigarrillos, incautando 20 millones de unidades y 38 toneladas de hoja de tabaco.
La operación, valorada en varios millones de euros, se centró en grupos sospechosos de fabricar y distribuir productos de tabaco falsificados. Se realizaron 23 registros en diferentes provincias españolas, resultando en la incautación de vehículos, maquinaria, dispositivos electrónicos, efectivo y armas.
Un total de 50 personas fueron detenidas, incluyendo dos sospechosos entregados a autoridades polacas. La OLAF destacó que fumar cigarrillos falsificados es aún más peligroso que fumar los legales.