Se plantean desafíos para el futuro laboral y previsional, incluyendo la necesidad de aumentar la participación laboral de personas mayores y formalizar el empleo.
Se sugiere promover el empleo en personas mayores, considerándolos "sabios de la tercera edad" y especialistas en determinados puestos. La reforma previsional deberá asegurar el equilibrio entre generaciones, ante la disminución de nacimientos y el aumento de la población mayor.
Se menciona que en la Ciudad de Buenos Aires hay más mascotas que niños, reflejando la realidad demográfica que exige adaptar las políticas públicas.