Se confirma que el delincuente abatido en Moreno, identificado como Lautaro Ezequiel Benítez, recibió un único disparo en la cabeza. Se presume que era joven y que no portaba armas al momento del enfrentamiento.
La noticia genera diversas reacciones entre el público, con mensajes que expresan satisfacción por la neutralización de un delincuente y otros que lamentan la muerte de una persona joven, independientemente de sus acciones.
Se reabre el debate sobre la actuación del policía y la legítima defensa, así como sobre las causas de la delincuencia y la necesidad de políticas sociales que ofrezcan alternativas a los jóvenes.