Se comenta la proximidad del partido entre Argentina y Suiza en el Mundial de Fútbol, destacando el horario de las 10 de la noche, que resulta inconveniente para los espectadores en Suiza (3 de la mañana).
Se reflexiona sobre la posibilidad de haber programado el encuentro en un horario más accesible para los suizos, aunque se menciona que esto podría ser una forma de "castigarlos" por su supuesta vida demasiado ordenada.