Se debate el costo del corte de jamón crudo. Mientras algunos argumentan que es un servicio que debe cobrarse, otros consideran que 40.000 pesos por cortar un kilo es excesivo, incluso en un barrio caro como Recoleta. Se compara el precio del corte con el valor del producto en sí.
Se menciona que el local se comunicó con José, quien había relatado el incidente, y le devolvieron parte del dinero, alegando un malentendido. La discusión gira en torno a si el servicio de corte, al ser un trabajo extra, justifica un cobro tan elevado.