Surge una nueva controversia en torno a Diego Brancatelli, con una fuente anónima que cuestiona su ausencia en el Mundial y sugiere que se debe a motivos económicos, a pesar de haber realizado un viaje reciente a Europa con su familia. Se debate si Brancatelli debería haber cubierto el evento y si su situación económica le impide hacerlo.
Se compara su situación con la de otros periodistas que se autogestionan para cubrir mundiales. La discusión se entrelaza con la política, aludiendo a su afinidad con el kirchnerismo y la posibilidad de que no haya sido convocado por motivos ideológicos. Se menciona que, incluso con un sponsor, Brancatelli podría no asistir por no querer "bailar con el enemigo", en referencia a la política.