Se analiza el contrato de Andrea Del Boca con Gran Hermano, el cual sería por cinco meses y pagaría independientemente de si es expulsada o se retira voluntariamente. Esto genera dudas sobre la conveniencia de una salida voluntaria si el pago se mantiene.
Se plantea la pregunta sobre si le conviene o no a Andrea irse, considerando el aspecto económico. La posibilidad de un contrato que asegura el pago independientemente de la permanencia en el juego añade un elemento intrigante a su situación.