Se observa un aumento en los créditos de corto plazo destinados a la cancelación de deudas, lo que el gobierno interpreta como una señal de reactivación económica. Sin embargo, el consumo no ha crecido de manera generalizada.
Las plataformas digitales experimentan un récord de movimiento, pero esto se debe a una migración de las compras presenciales hacia las ventas online, no a un aumento general del consumo. Las ventas online representan solo un 6-7% del total.
Los bancos aún muestran desconfianza y no reducen las tasas de interés, lo que dificulta la activación del crédito, un factor clave para la economía.