Se detallan los mecanismos de apertura de puertas y ventanas del Citroën AMI-8, enfatizando su simplicidad y diseño básico.
La apertura de la puerta se realizaba mediante un gatillo y una manija, con la chapa a la vista y un apoyabrazos de diseño elemental. El ventilete era fijo, pero contribuía a una sensación de mayor superficie vidriada.
Las puertas traseras presentaban vidrios corredizos al 50% y manijas de plástico, similares a las delanteras. La ausencia de manija en las traseras se debía a la naturaleza corrediza de los vidrios.