China lanzó exitosamente un misil en el Pacífico, generando condenas regionales. Este suceso ocurre tras la firma de un tratado de defensa entre Australia y Fiji, percibido como una estrategia para contener la influencia de Pekín en la zona.
China y Rusia, aliados estratégicos, buscan desafiar el dominio estadounidense. China no ha condenado la invasión rusa de Ucrania y se le acusa de apoyar a Moscú económica y militarmente. Las maniobras navales conjuntas ruso-chinas buscan proyectar una alternativa al orden mundial liderado por EE.UU.