Diego Brancatelli expresa su malestar por las amenazas y agresiones que recibe en redes sociales, las cuales atribuye a sus opiniones sobre la selección argentina. Critica la falta de solidaridad de Mariana Abreu ante esta situación y la acusa de justificar las agresiones en su contra.
Brancatelli enfatiza la importancia de ser un buen compañero, especialmente en momentos difíciles, y lamenta que se mezcle la política con el deporte. Abreu, por su parte, sugiere que Brancatelli ha fomentado la grieta a lo largo de su carrera y que ahora, al ser blanco de críticas, intenta cambiar su discurso.
La discusión se intensifica con acusaciones mutuas sobre la politización del tema y la falta de empatía. Brancatelli defiende su postura y pide que se separe el deporte de la política, mientras Abreu insiste en que las acciones de Brancatelli han contribuido a la polarización.