Los bloqueos de rutas ocurridos en Bolivia entre mayo y junio dejaron un saldo de 22 personas fallecidas, 88 heridas y 573 detenidas, según un informe de la Defensoría del Pueblo. Estas manifestaciones paralizaron gran parte del país y generaron significativas pérdidas económicas.
El organismo detalló que las víctimas fatales se produjeron en diversos contextos vinculados al conflicto, incluyendo operativos de desbloqueo y demoras en la atención médica. Estos eventos representan una de las crisis sociales más graves que ha enfrentado Bolivia recientemente.