Berlín se destaca como un destino turístico sostenible gracias a iniciativas como el Solar Soundcat, un barco impulsado únicamente por energía solar que navega por el río Spree sin emitir contaminantes. La propietaria de la embarcación buscó una alternativa a los barcos diésel, promoviendo un turismo más respetuoso con el medio ambiente.
A pesar de sus esfuerzos, la ciudad enfrenta el desafío de la gestión de residuos. Cada año, 45 mil toneladas de basura terminan en calles y parques, siendo los envases de un solo uso el principal problema. Un estudio de la Universidad Humboldt de Berlín señala que el 40% de la basura son envases desechables, superando incluso a los excrementos de perro como problema visual.
La ciudad ha logrado posicionarse en el quinto puesto del índice global de sostenibilidad de destinos, gracias a prácticas como hoteles ecológicos, gestión de residuos y el uso de ovejas para el mantenimiento de parques, evitando así el uso de maquinaria que podría dañar la fauna local. Sin embargo, la conciencia sobre la sostenibilidad parece no permear en todos los visitantes, como demuestran las respuestas de los pasajeros del barco solar, quienes eligieron la embarcación por casualidad.