Matías Matus, un argentino en Suiza, comparó la pasión por el fútbol entre europeos y latinoamericanos, señalando que los suizos no viven los partidos con la misma intensidad.
Explicó que, si bien los suizos se alegran por un gol, no muestran la efusividad, los gritos ni la celebración desbordante característica de los sudamericanos.
Comparó esta diferencia con la forma en que los argentinos viven el fútbol, describiendo gestos como "pegarle a la mesa" o "gritar con bombos y trompetas".