Se proyecta un cambio demográfico significativo: para 2035, habrá más adultos mayores de 60 años que menores de 10 años a nivel mundial, debido a la caída de la natalidad.
Esto implica un desafío para sostener a una población envejecida con menos trabajadores activos, lo que requerirá una reforma estructural del sistema previsional y una repensada del mercado laboral ante el impacto de la IA.
La expectativa de vida aumenta, con proyecciones de 75 años para hombres y 81 para mujeres en 2025, incrementándose un año cada cinco. Esto exige garantizar la sustentabilidad financiera del sistema previsional y modificar la concepción de los empleos.