Se alerta sobre el preocupante aumento de la tasa de suicidio en Argentina, cercana a 5.000 casos anuales, y un incremento del 28% en promedio.
Asimismo, se reporta un exceso de muertes (22.500 casos más) superior al período de la pandemia, afectando especialmente a jóvenes y adolescentes. Se vincula esta situación con enfermedades de salud mental, el cierre de dispositivos de asistencia y la incapacidad del Estado para brindar cobertura en discapacidad y otros ámbitos.
Se enfatiza la existencia de una "deuda social" y se critica la gestión gubernamental que, según el análisis, gobierna para un 15-20% de la población y olvida al resto, exacerbando la desigualdad social.