Se expone la facilidad con la que se pueden adquirir uniformes policiales y chalecos antibalas a través de tiendas online y marketplaces, sin requerir ninguna credencial o identificación.
Gustavo Carabajal, colega del programa, es citado al mencionar la existencia de la "boutique del Ratlitz", un lugar donde se vendían estos elementos de manera ilegal.
Se critica la falta de control y la "maldad" de permitir que estos artículos caigan en manos de delincuentes, quienes podrían usarlos para mimetizarse con personal de seguridad o para cometer actos ilícitos.