Se subraya la importancia de la unidad opositora para enfrentar al gobierno de Javier Milei, especialmente en un contexto de alta polarización y nacionalización del debate político.
Se menciona que un candidato peronista que represente la unidad de la oposición tendría buenas posibilidades. Se descarta la viabilidad de terceros partidos o candidatos con baja intención de voto, como Miriam Bregman, y se enfatiza la necesidad de evitar discusiones internas que beneficien al oficialismo.