La Fiscalía de Ucrania ha declarado que la investigación sobre los sabotajes a los gasoductos Nord Stream no ha encontrado pruebas de la implicación de Kiev. Esta declaración surge a raíz de una investigación en Alemania, donde supuestamente habrían existido testimonios que apuntaban a la injerencia ucraniana.
Los sabotajes a los gasoductos, que transportaban gas ruso a Europa, ocurrieron en los meses posteriores al inicio de la guerra en 2022. La falta de pruebas por parte de Ucrania busca desvincular a Kiev de la operación, a pesar de las especulaciones y las investigaciones en curso.