Tomás Constantini aborda la incómoda situación de su padre Eduardo queriendo que su madre Teresa se quite el apellido.
Tomás expresa que no puede opinar ni aconsejar sobre este tema, considerándolo un asunto íntimo y personal de sus padres. Menciona que él mismo nunca tomó el apellido de sus esposas y que sus hermanos tienen posturas diferentes, apoyando a Teresa.
Aclara que tiene una relación fluida con ambos padres y que ve a Elina cuando está con su papá, manteniendo una relación cordial.