Tomás Constantini, desde Miami, se defiende de las acusaciones de Jimena Campisi respecto a la cuota alimentaria y el régimen de visitas de su hijo Milo.
Tomás afirma que siempre cumplió con sus obligaciones y que la situación se complicó cuando Jimena se mudó con sus parejas a otras provincias sin su permiso. Asegura que tiene pruebas de su sacrificio para estar cerca de Milo y que el impedimento de contacto es más psicológico que legal, atribuyéndolo a la influencia de Jimena.
Se menciona que Eduardo Constantini busca que Teresa se quite el apellido, lo que ha generado un conflicto familiar y la división entre los hermanos.