Se rememora el partido entre Argentina y Suiza en el Mundial 2014, donde Di María anotó el gol de la victoria en tiempo suplementario con asistencia de Messi. El encuentro fue sufrido y demostró la dureza del rival.
Se compara la Suiza actual con la de ediciones anteriores, reconociendo su capacidad para complicar a Argentina. La historia de enfrentamientos previos resalta la dificultad de estos partidos.