Un robot humanoide fue enviado a la cima del volcán Chimborazo en Ecuador, uno de los volcanes más altos del mundo. El robot, construido con aluminio de alta resistencia y fibra de carbono, mide 1,32 metros y pesa 35 kilos. Fue diseñado para estudiar la conservación en condiciones extremas, superando pruebas a más de 6.000 metros de altitud.
El ingeniero español Pablo Berlanga, de 23 años y fundador del proyecto, describió el proceso como un desafío debido a la altura y las temperaturas extremas, que pueden afectar las baterías de los dispositivos electrónicos. El robot está equipado con trajes térmicos para resistir el frío.
El objetivo a largo plazo es alcanzar la cima del Monte Everest, que tiene 8848 metros de altura. El robot ha demostrado ser capaz de superar obstáculos y mantener la estabilidad en terrenos difíciles.