El quinto asado de la selección argentina se realizó en Kansas como parte de un ritual y cábala del equipo. Se utilizaron 500 kilos de carne argentina, principalmente vacío y tiras de asado, para mantener la unión y el buen clima del grupo.
Este asado, que se suma a otros realizados durante el Mundial, tiene como objetivo generar un momento de relajación y cohesión entre los jugadores. La iniciativa de Scaloni de reunir a todos en la misma mesa busca fortalecer el espíritu de equipo, algo que implementó desde sus inicios como entrenador.