Los empresarios PyME denuncian que, a pesar de las promesas del gobierno, no han visto una reducción en la carga impositiva y de tasas que enfrentan sus negocios. La cantidad de 30 a 40 impuestos y tasas diferentes sigue siendo un obstáculo significativo para la viabilidad de sus empresas.
El principal problema, según coinciden, es la pérdida notable del poder adquisitivo de la población en todos los niveles. Esto afecta tanto a empleados como a empresarios, impidiendo que el dinero ganado alcance para mantener el estilo de vida deseado. La falta de consumo se traduce directamente en una caída de las ventas para las PyMEs.
A pesar de la situación, muchos empresarios PyME deciden continuar invirtiendo y endeudándose para sostener sus negocios, esperando una mejora en el futuro. Sin embargo, la incertidumbre económica y la falta de respuestas concretas por parte del gobierno generan preocupación sobre la sostenibilidad a largo plazo.