Tras finalizar el Tedeum en la Catedral Metropolitana, el Presidente inició su recorrido de regreso a la Casa de Gobierno, caminando en lugar de utilizar el automóvil presidencial. Fue acompañado por su hermana y una reducida comitiva.
Se observó una gran cantidad de gente reunida para ver al Presidente, quien saludó a los presentes y a los militares. La seguridad se destacó por la presencia de efectivos con armas largas, una imagen considerada inusual.
El gabinete y otros funcionarios también se retiraron caminando, sin formar una comitiva unificada como al ingreso. No hubo contacto con la prensa, manteniendo un perfil bajo.