Se analiza la situación de Patricia Bullrich en el marco de las relaciones políticas y su rol en el Senado. Si bien hasta ahora articulaba en la Cámara Alta, se prevé que Santilli, con fuerte influencia de Casa Rosada, encabezará las conversaciones con los gobernadores.
Bullrich mantiene diferencias cruciales con la gestión nacional, como su postura ante la salida de Adorni. Se considera que estas diferencias la fortalecen internamente, viéndose como una victoria personal la remoción de Adorni.
A pesar de los desacuerdos, Casa Rosada no busca romper vínculos con Bullrich, reconociendo su importancia. Se presume que Bullrich no tiene intenciones de romper con el gobierno, aunque sí marca diferencias significativas.