Un participante reflexiona sobre el cambio de perspectiva al estar dentro de Gran Hermano, imaginando una experiencia completamente diferente. Se sorprende por la cantidad de energía y las ganas de pelear de los concursantes a diario, sintiéndose incómodo en esas situaciones.
Se describe a sí mismo como una persona muy tranquila, contrastando con el ambiente de confrontación del reality.