La panelista habló sobre el "poder" que puede implicar tener información privilegiada y la responsabilidad de no abusar de él. Aseguró que no se marea con esta situación y que, de hecho, a veces olvida datos que posee.
Relató una anécdota en la que fue a la capilla de Luján y se encontró con gente que la reconoció, generando un revuelo. A pesar de esto, afirmó que no se considera una persona que busque la exposición constante y que prefiere mantener un perfil bajo en su vida personal, incluso llegando a no compartir espacio televisivo con su esposo.
Señaló que comenzó su carrera en Twitter de forma "picante", pero que su rol actual como conductora la lleva a ser más reservada con la información que maneja. Confesó que solo revela un pequeño porcentaje de lo que sabe, y que prefiere que las personas involucradas cuenten sus propias historias.
Finalmente, mencionó que a veces genera ansiedad en ella misma cuando maneja información sensible, pero que su intención no es generar conflictos innecesarios, sino ser justa y prudente con lo que comparte.