Los padres de Lucas, a pesar del dolor por la pérdida de su hijo, mantienen un mensaje de fe y esperanza. El padre, Marco, expresó que nunca perdieron la fe y que buscan darle a su hijo una cristiana sepultura.
Consideran que Lucas tenía un propósito en vida: brindar fe y esperanza a las personas, especialmente en estos tiempos difíciles. Creen firmemente que "Dios es bueno y Dios existe" y buscan honrar su memoria transmitiendo ese mismo mensaje.