La OTAN está modernizando su misión de seguridad aérea sobre los países bálticos para convertirla en una misión de defensa aérea con un mandato más amplio.
Esta misión, que opera en Lituania, Letonia y Estonia (países sin fuerza aérea propia), se extendió en 2004 y tradicionalmente se enfoca en identificar y escoltar aviones militares rusos. Recientemente, la misión derribó supuestos drones ucranianos, marcando la primera vez que abre fuego en defensa de la alianza.
La modernización busca adaptar la misión a un entorno de guerra, permitiendo la destrucción de objetos que representen una amenaza y ampliando el alcance de las operaciones para incluir la vigilancia de aviones rusos que vuelan cerca de las fronteras de los estados bálticos.