España experimenta fuertes olas de calor, y aunque se espera un alivio, las temperaturas continuarán elevadas en amplias zonas del país. Los meteorólogos advierten que el ambiente seguirá siendo veraniego, con máximas que podrían alcanzar los 40 grados en muchas regiones, superando lo habitual para la época.
Este episodio de calor extremo se suma a un verano marcado por altas temperaturas, generando preocupación por sus efectos en la salud, el consumo energético y el riesgo de incendios forestales. A pesar de un respiro previsto, se anticipa que el calor persistirá y podría intensificarse nuevamente.