Se advirtió que no hay posibilidad de rendirse ante las dificultades, ya que solo los cobardes se rinden, y la Biblia indica que estos, junto con idólatras y homicidas, no entrarán al reino de los cielos.
Se definió la perseverancia como la capacidad de mantenerse firme en una decisión, un esfuerzo constante para alcanzar metas superando obstáculos, una fortaleza de carácter que implica constancia, paciencia y fuerza de voluntad.