Tras el Tedeum, se observó una reunión de gabinete en la Casa Rosada donde el presidente Javier Milei mostró gestos de acercamiento hacia figuras clave como Patricia Bullrich, Karina Milei y Santiago Caputo. Las imágenes captaron abrazos y un aparente acercamiento entre ellos, incluyendo a Bartolomé Abdala y el canciller Pablo Quirno.
Estos gestos se interpretan como una señal de unidad y fortaleza del gobierno, especialmente después de la controversia generada por la figura de Adorni. La inclusión de Patricia Bullrich en este círculo cercano, a pesar de las tensiones previas, sugiere una estrategia para consolidar el apoyo político y mostrar un frente unido.