El alto costo de vida en Miami fue un tema central de la conversación. Daniel, residente de la ciudad, explicó que los alquileres han aumentado significativamente, llegando a costar 2100 dólares por un departamento que antes salía entre 1000 y 1200.
Esto representa una carga económica considerable, especialmente considerando que el salario promedio no siempre alcanza para cubrir estos gastos. La inflación y el aumento de precios también fueron señalados como factores que dificultan la adaptación y la estabilidad económica en la ciudad.